Una apuesta clínica desde el inicio de la vida hasta la adolescencia
El desarrollo emocional comienza incluso antes del nacimiento y se despliega a lo largo de la infancia y la adolescencia a través de complejos procesos psíquicos y vinculares. Comprender estas transformaciones resulta fundamental para una práctica clínica sólida, ética y comprometida, incluso para quienes no trabajan directamente con niños.
Con esta premisa, en 2025 dio inicio la primera generación de la Formación Psicoterapéutica en Infancia y Adolescencia, una propuesta dirigida a profesionales de la salud mental interesados en profundizar su trabajo clínico. En septiembre de 2026 se abrirá el segundo grupo de la formación.
El programa tiene una duración de dos años, se desarrolla en modalidad híbrida y contempla tres seminarios semanales, articulando teoría, clínica y supervisión permanente.
La formación integra aportes del psicoanálisis clásico y contemporáneo, abordando el desarrollo emocional desde las fantasías de concepción y embarazo, el psiquismo temprano, el vínculo padres–bebé, las trayectorias infantiles y los procesos identitarios propios de la adolescencia.
A lo largo del recorrido formativo, los participantes adquieren herramientas para la detección de señales tempranas en bebés, el reconocimiento de indicadores clínicos en la infancia y la comprensión de las múltiples formas en que los conflictos emocionales y vinculares se expresan en la adolescencia. Se profundiza especialmente en la distinción entre normalidad y patología, así como en el abordaje de los trastornos del desarrollo y las problemáticas emocionales complejas.
La propuesta se caracteriza por su enfoque teórico–práctico, con supervisiones clínicas colectivas, análisis de casos y aprendizajes fundamentales como la observación de bebés. El método de observación de bebés de Esther Bick constituye una herramienta central para la formación clínica, ya que permite captar matices del comportamiento no verbal, estados emocionales profundos y dinámicas vinculares tempranas.
Esta práctica fortalece la atención, la sensibilidad clínica y la capacidad de contener la experiencia emocional del paciente, habilidades transferibles a la clínica con niños, adolescentes y adultos. Asimismo, favorece un contacto profundo con los procesos inconscientes y las fantasías tempranas, ampliando la comprensión de la mente humana desde sus inicios.
La formación contará además con maestros invitados, especialistas en infancia, adolescencia y vínculos tempranos, quienes aportarán perspectivas actuales y experiencia clínica, enriqueciendo el aprendizaje y conectando a los participantes con desarrollos relevantes de este campo. Se trabaja también desde un enfoque clínico ampliado, que incluye el trabajo en el vínculo madre–bebé, la orientación a padres en temas del desarrollo y la intervención en situaciones de crisis.
Guiada por valores de ética, humanismo, rigor clínico y pluralidad teórica, esta formación busca consolidar terapeutas capaces de intervenir con sensibilidad y responsabilidad profesional. Una propuesta pensada para quienes desean ampliar su mirada teórica, profundizar su práctica clínica y acompañar de manera especializada los comienzos de la vida y los complejos procesos de la infancia y adolescencia.
¿Te interesa participar?
• ¿Quieres conocer el proceso de inscripción?
• ¿Tienes preguntas sobre la formación?
• Escríbenos para participar de la próxima sesión informativa.
